En el mundo, hay solo unas 500 personas dispuestas y capaces de gastar 25 millones de dólares o más en una sola obra de arte. Existe un grupo un poco más amplio para pinturas valuadas entre 1 y 25 millones de dólares, pero aun así, el mercado sigue siendo altamente especializado y fragmentado.
Por ejemplo, el mercado de las pinturas de los Antiguos Maestros representa solo el 5% del mercado total del arte. Eso significa que hay apenas unos 250 coleccionistas en todo el mundo que podrían considerar la compra de una obra de este tipo valuada en varios millones de dólares. Incluso dentro de este nicho, las preferencias varían: algunos coleccionistas evitan los temas religiosos, otros descartan los retratos y algunos buscan exclusivamente naturalezas muertas. Lo mismo ocurre en todos los estilos y movimientos. Hay coleccionistas que jamás comprarían obras de ciertos artistas, lo que reduce aún más el número de posibles compradores.
¿Cómo llegar a estos compradores de élite?
No es fácil. Estas personas son adineradas, muchas veces famosas, y reciben innumerables ofertas de activos costosos. Viajan mucho, se mudan seguido y están rodeadas de capas de asistentes. Para llegar a ellas, se necesita una estrategia inteligente, como la que utilizaría una agencia de inteligencia. El primer paso es conectar con personas de su confianza.
Si navegar en este mercado tan competitivo le resulta abrumador, ofrecemos servicios de intermediación privada de arte para conectar a los vendedores con los compradores adecuados.
Envíenos sus fotografías y le responderemos a la brevedad. Deben ser de alta resolución.