Una pintura recientemente revelada, encontrada por un comerciante de chatarra mientras limpiaba un sótano en Capri, ha sido reconocida por expertos italianos como un retrato original de Pablo Picasso. Luigi Lo Rosso se topó con el lienzo en 1962 y lo llevó a su casa en Pompeya, donde permaneció colgado en la pared de la sala de estar durante décadas, sin ser reconocido.
El retrato, que se cree que representa a Picasso con una de sus musas, la fotógrafa francesa Dora Maar, muestra el estilo único del artista y lleva su firma en la esquina superior izquierda. Permaneció en la familia Lo Rosso durante años, desapercibido, hasta que el hijo descubrió su posible valor a través de una enciclopedia de historia del arte. Este hallazgo llevó a la familia a consultar expertos para investigar la autenticidad de la pintura.
Aunque Picasso visitó frecuentemente Capri y se cree que realizó esta obra entre 1930 y 1936, la Fundación Picasso en Málaga no ha dado su veredicto final sobre la validez de la pintura. De ser finalmente validada, su valor ascendería a los 6 millones de euros. Actualmente guardada en una bóveda en Milán, este asombroso descubrimiento es un recordatorio de que algunos tesoros pueden encontrarse ocultos a simple vista, esperando el momento adecuado para ser revelados.
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